Presentan resultados de investigación: Perfil del hombre adolescente que embaraza y paternidad responsable

La información sobre las características de los adolescentes que se convierten en padres y de los que aceptan su responsabilidad es escasa y limitada, motivo por el cual el Instituto estatal de las Mujeres de Nuevo León incluyó esta problemática para su estudio dentro del Programa de Fortalecimiento a la Transversalidad de la Perspectiva de Género 2012 para, con base en los resultados, establecer líneas de acción dentro de las políticas públicas para incidir en ello.

El objetivo general de la investigación consistió en identificar las características psicológicas, sociales y culturales  de los hombres adolescentes que han participado en un embarazo y aportar datos significativos que permitan abordar otra perspectiva de la problemática de la paternidad responsable, así como programas y estrategias para la implementación de políticas públicas que aborden esta temática.

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el nuevo concepto de responsabilidad paterna implica el reconocimiento de diferentes factores además del económico, sumando el cuidado de los hijos/as y el desarrollo de un entorno de equidad de género desde el hogar.

Los resultados de dicha investigación fueron presentados a los medios de comunicación por María Elena Chapa, presidenta ejecutiva del IEMujeres; José Manuel Ramírez Aranda, responsable del estudio y coordinador de Investigación del Colegio Nacional de Medicina Familiar; María del Refugio Avila, titular de la Secretaría Ejecutiva del IEMujeres y coordinadora general del Programa de Fortalecimiento de la Transversalidad de la Perspectiva de Género; la presidenta del Consejo de Participación Ciudadana del IEMujeres, Luz Natalia Berrún, y las consejeras Elsa Aguirre, Alba Tamara Anaya y Rocío Gómez-Tagle Rangel.

Para la investigación que encabezó el IEMujeres se realizaron mil122 entrevistas tomando en cuenta  cada uno de los 51 municipios de Nuevo León.

Algunos de los resultados de la investigación fueron:

Hay mayor frecuencia de adolescentes que han embarazado con nivel de primaria y secundaria; esta tendencia se revierte en preparatoria técnica y universidad.

De aquellos que han embarazado se han casado el 16.8 por ciento o bien están en unión libre el 66.4 por ciento.

La mayoría de los que han embarazado trabaja (75.7 por ciento de cada 100); trabaja y estudia un 8.4 por ciento y solamente estudia un 7.5 por ciento; un 8.4 de cada 100 no estudia ni trabaja.

Los adolescentes ven la prevención del embarazo como una responsabilidad compartida en teoría, pero no en la práctica, ya que muchas veces creen que las mujeres tomarán anticonceptivos orales o que usarán la contracepción de emergencia, por lo que continúa siendo un reto la igualdad de responsabilidades reproductivas para la prevención de embarazos no deseados.

Los adolescentes que ya han embarazado tienen más amigos que ya iniciaron su vida sexual y mayor promedio de amigos que ya son padres, lo cual habla de la influencia del entorno social en la conducta de los individuos y de cómo la presión ejercida por los pares es determinante.

Los padres jóvenes generalmente aceptan la paternidad y tienen un sentido de obligación hacia sus hijos/as, independientemente de si el embarazo fue planeado o no.

Los adolescentes encuestados que consideran que el padre no debería ser el único sostén de la familia es 29.9 de cada 100, mientras que 49.5 de 100 sí lo consideran.

El 25.2 por ciento de los adolescentes que embarazaron tuvieron que dejar de estudiar; 59.8 por ciento ha tenido gastos que no tenía planeados; 77.6 por ciento se sienten más unidos a su pareja. Poco menos de la mitad tiene menos tiempo para hacer lo que disfruta y un 32.7 por ciento se siente físicamente exhausto. El 31.8 se siente más hombre y 67.3 por ciento se siente realizado como persona.

Para el 62.7 por ciento de los jóvenes que embarazaron no fue necesario dejar el estudio, de hecho ya no se estudiaban en ese momento. Se refuerza la idea de que el embarazo ya no es factor determinante para el abandono del estudio. Se encontró que la realización personal está asociada con la paternidad.

Algunas propuestas para incidir en esta problemática, apoyándose en los resultados de la investigación, se mencionan a continuación:

Realizar políticas públicas en las que intervenga la sociedad en conjunto, instancias de gobierno, de salud, de educación y padres de familia en la educación sexual y salud reproductiva de las y los adolescentes.

Realizar encuentros de adolescentes que nunca se han embarazado y padres y madres adolescentes para compartir las experiencias con el fin de sensibilizarlos.

Promover acciones preventivas, específicas y adecuadas con la finalidad de disminuir los riesgos que tienen las/os adolescentes al tener prácticas sexuales sin protección y difundir los beneficios de que ejerzan sus derechos sexuales y reproductivos responsablemente.

Mejorar el acceso y calidad de los servicios amigables en salud sexual y reproductiva para los y las adolescentes, accediendo al uso de métodos anticonceptivos a través de la orientación y consejería.

Garantizar la competencia técnica y administrativa de los prestadores de servicios en la atención de la salud sexual y reproductiva de los adolescentes.

Fortalecer la coordinación entre las diferentes organizaciones para establecer estrategias que favorezcan el logro de los objetivos del Programa.

Trabajar en el empoderamiento de las mujeres adolescentes en el tema de equidad de género y derechos reproductivos.

Capacitar al personal docente  del sistema educativo y establecer el compromiso para que cuenten con los elementos necesarios para brindar consejería en el tema de salud sexual y reproductiva.

Establecer líneas de investigación en el tema de embarazo adolescente, así como de la paternidad  adolescente, en las que se integre la perspectiva de  género.

Fuente: Instituto de las Mujeres de Nuevo León