
Realizar un diagnóstico sobre la situación ambiental y el acceso de las mujeres a los recursos naturales y trabajar con el modelo de mujeres y sustentabilidad propuesto por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en una serie de talleres y foros, son los elementos que conforman la estrategia que el Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM) ha puesto en marcha en el tema de desarrollo sustentable con perspectiva de género.
Azul Kikey Castelli Olvera, integrante del área de Institucionalización de la Perspectiva de Género del IHM y encargada de dar seguimiento a estos trabajos, refirió que en el marco del diagnóstico se va a realizar un estudio de caso con agua en el Valle del Mezquital y otro en bosque en la región Otomí Tepehua.
Explicó que los diagnósticos parten de la realización de foros y talleres regionales en los que asisten diversas representaciones vinculadas con el sector ambiental, así como de los municipios y localidades participantes en los que se visibilizan aquellas problemáticas que se tienen con respecto al medio ambiente y se revisa lo que es perspectiva de género retomando conceptos y aportando experiencias a nivel comunitario para el desarrollo sustentable.
“Se vinculan los estudios de género con la lucha por los derechos humanos, se revisan las problemáticas ambientales por municipio y se dan a conocer los tratados y normas internacionales y nacionales a partir de los cuales se podría hacer el análisis de la situación para mejorarla y orientar alguna política pública con perspectiva de género”. Esta actividad, dijo, ya se realizó en San Bartolo Tutotepec, y próximamente se realizará en Tula de Allende.
Los talleres no son de orientación vertical sino de retroalimentación en el respeto al conocimiento que tienen las personas de los espacios naturales de sus ecosistemas. Mencionó que el trabajo con perspectiva de género busca sensibilizar a las personas desde el proceso que están viviendo en cuanto a cómo lo viven, cómo lo sienten y los sienten también otras personas. “Las problemáticas son diferentes en cada caso y cuando las personas están sensibilizadas se da la apertura para el planteamiento de los problemas, de las estrategias y las opciones para crear en conjunto mejores propuestas para todas y todos”.
Las problemáticas ambientales, dijo, afectan a toda la población en conjunto pero los costos por sexo varían y en atención a ello es que el trabajo que se está desarrollando tiene como finalidad contar con un diagnóstico y una propuesta para tener una vinculación interinstitucional que permita crear una estrategia efectiva que vaya desde el reconocimiento del trabajo de traspatio como actividad productiva hasta garantizar el acceso de las mujeres a programas federales, a tecnología, a capacitación y a la propiedad de la tierra. Se trata de visibilizar cuáles son las brechas de género y cuáles las áreas prioritarias a considerar en un plan de acción que incida en los ámbitos productivo, de la salud, de la educación y crear una cultura ambiental.
Fuente: Instituto Hidalguense de las Mujeres