
Al hacer un recuento de las diversas estrategias de trabajo que el Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM) tiene orientadas a población hablante de lenguas indígenas, Nidia Solano Mora y Susana Arista Castelazo, subdirectoras de Institucionalización de la Perspectiva de Género y Equidad de Género del IHM, respectivamente, aludieron al Modelo de Intervención Educativa con Perspectiva de Género y Derechos Humanos, dirigido a la prevención de la mortalidad materna en zonas indígenas y que desde 2009, en coordinación con el Sector Salud, se ha puesto en marcha en la Huasteca Hidalguense, en la región Otomí –Tepehua y actualmente se extiende a municipios del Valle del Mezquital.
“Dicha propuesta es una metodología que viene del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud, ya validada en los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas y se desarrolla mediante la impartición de talleres de sensibilización y capacitación a quienes toman decisiones, médicos, enfermeras, parteras, mujeres embarazadas y población en general”.
Este modelo incluye también la distribución de material de divulgación y didáctico a efecto de que se pueda trabajar en el tema de la prevención de la mortalidad materna a nivel comunitario, además de proponer la creación y fortalecimiento de redes institucionales y sociales para mantener un proceso permanente de asesoría, monitoreo, seguimiento y evaluación.
De las redes que se articulen en el presente ejercicio, dijeron, “se espera generar a nivel comunitario la integración de madrinas obstétricas, un censo de mujeres embarazadas, una campaña permanente de prevención, y transversalizar la estrategia desde la perspectiva de género en el ámbito municipal para que las asambleas, los ayuntamientos y líderes comunitarios asuman el tema como un aspecto fundamental y estratégico, a fin de darle continuidad al trabajo que se ha venido desarrollando”.
Comentaron también que algunos casos de mortalidad materna están estrechamente vinculados al problema de la violencia contra las mujeres, razón por la cual el IHM ha puesto en marcha una estrategia de sensibilización para prevenir y disminuir la mortalidad materna y la violencia de género en municipios con población indígena.
Complementariamente se lleva a cabo un proceso de información y sensibilización a delegadas y delegados municipales para favorecer la atención de mujeres en situación de violencia, con una actitud empática y de respeto a sus derechos humanos por parte de las autoridades auxiliares y se interviene mediante el proyecto “Por la equidad en mi comunidad” en la promoción de procesos de sensibilización con jóvenes, para favorecer la construcción de nuevos modelos de convivencia libres de discriminación y violencia, mediante el desarrollo de habilidades sociales que contribuya a la toma de decisiones asertivas en la vida cotidiana y en su proyecto de vida.
Asimismo se trabaja en la formación de mujeres y hombres peritos traductores e interpretes indígenas para promover actitudes y comportamientos equitativos, inclusivos y responsables que incidan en su actuación en los asuntos de administración y procuración de justicia.
El fortalecimiento de liderazgos comunitarios, la aplicación del Manual de Formación en Género para la Sensibilización en Zonas Indígenas y la Ruta Crítica que siguen las Mujeres Sobrevivientes de Violencia en municipios de la Huasteca Hidalguense, así como el trabajo programado con jóvenes indígenas que permitirán incorporar sus demandas y necesidades respecto al ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos forman parte de esta agenda que se suma a la campaña de sensibilización permanente que el IHM lleva a cabo por una cultura para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
Fuente: Instituto Hidalguense de las Mujeres
“Dicha propuesta es una metodología que viene del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud, ya validada en los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas y se desarrolla mediante la impartición de talleres de sensibilización y capacitación a quienes toman decisiones, médicos, enfermeras, parteras, mujeres embarazadas y población en general”.
Este modelo incluye también la distribución de material de divulgación y didáctico a efecto de que se pueda trabajar en el tema de la prevención de la mortalidad materna a nivel comunitario, además de proponer la creación y fortalecimiento de redes institucionales y sociales para mantener un proceso permanente de asesoría, monitoreo, seguimiento y evaluación.
De las redes que se articulen en el presente ejercicio, dijeron, “se espera generar a nivel comunitario la integración de madrinas obstétricas, un censo de mujeres embarazadas, una campaña permanente de prevención, y transversalizar la estrategia desde la perspectiva de género en el ámbito municipal para que las asambleas, los ayuntamientos y líderes comunitarios asuman el tema como un aspecto fundamental y estratégico, a fin de darle continuidad al trabajo que se ha venido desarrollando”.
Comentaron también que algunos casos de mortalidad materna están estrechamente vinculados al problema de la violencia contra las mujeres, razón por la cual el IHM ha puesto en marcha una estrategia de sensibilización para prevenir y disminuir la mortalidad materna y la violencia de género en municipios con población indígena.
Complementariamente se lleva a cabo un proceso de información y sensibilización a delegadas y delegados municipales para favorecer la atención de mujeres en situación de violencia, con una actitud empática y de respeto a sus derechos humanos por parte de las autoridades auxiliares y se interviene mediante el proyecto “Por la equidad en mi comunidad” en la promoción de procesos de sensibilización con jóvenes, para favorecer la construcción de nuevos modelos de convivencia libres de discriminación y violencia, mediante el desarrollo de habilidades sociales que contribuya a la toma de decisiones asertivas en la vida cotidiana y en su proyecto de vida.
Asimismo se trabaja en la formación de mujeres y hombres peritos traductores e interpretes indígenas para promover actitudes y comportamientos equitativos, inclusivos y responsables que incidan en su actuación en los asuntos de administración y procuración de justicia.
El fortalecimiento de liderazgos comunitarios, la aplicación del Manual de Formación en Género para la Sensibilización en Zonas Indígenas y la Ruta Crítica que siguen las Mujeres Sobrevivientes de Violencia en municipios de la Huasteca Hidalguense, así como el trabajo programado con jóvenes indígenas que permitirán incorporar sus demandas y necesidades respecto al ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos forman parte de esta agenda que se suma a la campaña de sensibilización permanente que el IHM lleva a cabo por una cultura para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.
Fuente: Instituto Hidalguense de las Mujeres